Suscripción y administración del riesgo
El núcleo fundamental de nuestra actividad en el sector de las garantías financieras es suscribir cuidadosamente transacciones en las cuales la probabilidad de incumplimiento sea remota y, en caso de incumplimiento, la gravedad prevista de la pérdida sea poca. Por lo tanto, nos focalizamos en los bonos municipales, el financiamiento de infraestructura, los valores respaldados por activos y otras determinadas transacciones estructuradas que cumplen con estos criterios.
Las obligaciones deben ser como mínimo de calidad apta para inversión para que las tengamos en cuenta para nuestra garantía y estructuramos todas las transacciones a fin de ofrecer las protecciones financieras o legales que requerimos. También evaluamos cómo cada exposición nueva se adecua al contexto de vencimiento y diversificación de la cartera general de FSA. Limitamos las concentraciones por emisor, sector y ubicación geográfica, además las transacciones deben contribuir a nuestros objetivos de rentabilidad del capital.
Estructuramos nuestras emisiones con disposiciones que regulan una variedad de derechos y recursos de los que disponemos para abordar los problemas financieros de los emisores o los agentes de servicio o el deterioro del rendimiento de los activos. Los profesionales de administración del riesgo en nuestros departamentos de supervisión especializados siguen cada transacción asegurada por FSA desde la ejecución hasta el vencimiento. De conformidad con los informes sobre el rendimiento que recibimos y analizamos regularmente, podemos detectar las tendencias desfavorables tempranamente, alertar a los emisores y trabajar con ellos antes de que surjan dificultades graves.
Nuestros departamentos de supervisión también controlan la calidad y diversidad conjunta de la cartera asegurada y brindan información valiosa a nuestros equipos de origen con respecto a las tendencias en el rendimiento del crédito y las prácticas de servicio.
Consideraciones internacionales
En los mercados internacionales, desarrollamos gran parte de nuestra actividad en Europa, Australia, México y Japón. También trabajamos en una cantidad limitada de otros países desarrollados en Asia y el Continente Americano. Ingresamos en mercados nuevos únicamente después de un análisis integral de los factores económicos, sociales y políticos del país. Un requisito inicial es que las calificaciones crediticias soberanas en moneda extranjera y moneda local del país sean de calidad apta para inversión o, en función de ciertas transacciones de flujo de dinero futuras, que los pagadores se encuentren en países que cumplan con esta norma. Si la moneda de la fuente de pago es distinta de la moneda de la obligación asegurada, el riesgo cambiario se debe trasladar a las partes que correspondan. Además, al determinar nuestro nivel inicial de protección, proporcionamos un colchón de crédito al asumir una mayor volatilidad que la que indicarían los datos históricos, y adoptamos una visión conservadora del rendimiento futuro de los activos.
